Archive for the ‘relatos’ Category

La fuerza del destino

marzo 16, 2009
Dice el personaje de Amara Carmona en Alma Gitana que las mujeres gitanas se enamoran solo una vez en la vida, y es de verdad. Aunque salga mal. Así que supongo que esa octava o décima parte de sangre gitana que corre por mis venas es la que manda en los temas del corazón. De vez en cuando alguien me pregunta cuál es la receta para mantener una relación diez años. Yo les respondo que lo que no sé es cómo dejar de amar.

Hay veces que quieres tanto a alguien que te gustaría olvidarle. Porque el amor a la vez te da la vida como te la podría quitar. Cuando algo es tan intenso que escapa a nuestra razón puedes sentirte el ser más feliz y completo del mundo. Pero si caes, aunque sea por un momento, el dolor es tan desgarrador que no sientes ni los latidos del corazón. Lo impresionante es que después del sufrimiento está la paz de su calor, de su voz; el tacto de su mano.

De noche, buscando al sueño, recuerdas el principio de aquello. La vida nos había elegido el uno para el otro desde antes incluso del nacimiento, por eso nos puso los mismos apellidos. Todo lo acontecido hasta nuestro encuentro estaba preparado por el destino como si fuera un confortable nido en el que traer a la vida cuidadosamente a unos polluelos. Así que no te extrañó descubrir con el paso de los años que le querías incluso antes de haber hablado con él. Escribiste y rompiste unas cuatro cartas en las que le decía que solo seríais amigos. Y aunque por un instante extrañes esos días, aunque te empeñes inútilmente en querer revivirlos, pronto te gana el sueño y te das cuenta de que aún queda magia dentro de vosotros. Sois dos almas gemelas unidas por un vínculo invisible, imposible de entender por los humanos…

Se os ha dado la bendición del amor verdadero y la puerta a la felicidad que ello conlleva. La pregunta es si algún día os atreveréis a abrirla.

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Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.


¡FELIZ LUNES!

Un maravilloso fin de semana (2ª parte)

marzo 8, 2009
SEGUIREMOS EN LOS PRÓXIMOS DÍAS CON LAS AVENTURAS SEVILLANAS DE ELI, JONY, MIRIAM Y XAVI. EN LA PRÓXIMA ENTREGA ELLOS MISMOS NOS CONTARÁN SU SEGUNDO DÍA, PERMANEZCAN ATENTOS A CAMPOS DE FRESAS

Un maravilloso fin de semana

marzo 1, 2009

Voy poniéndome al día de asuntos que tenía pendientes por colgar en el blog. Vaya dos semanitas de poca actividad bloguera y vital que tengo. Así que aquí empieza el Capítulo Uno: Maravilloso fin de semana con maravilloso resfriado.

Catorce de Febrero. Día de los enamorados. 21.15 de la noche. Un avión procedente de Reus llega a Sevilla con dos pasajeros muy especiales, Eli, y Jony, y otros dos a los que descubriríamos posteriormente: Xavi y Miriam. Casi media hora después llegan los dos primeros a casa con Oni-kun. El reencuentro es ilusionante y los dos días que tenemos por delante somos conscientes de que se harán muy cortos. Planeamos salir y ¡oh! ¡Xavi no se encuentra bien! Se pasaría toda la noche con dolor de tripa y vomitando, así que tendríamos que dejar las presentaciones para el día siguiente.

Entre unas cosas y otras llegamos a la parada del bus a las 23 horas. ¿Pasará el 24? ¿No pasará? Pues no pasó. Llegamos al centro pasadas las 23.30 y fuimos directos a cenar. Como era la primera visita de los chicos a Sevilla debíamos ir a un bar de tapas. Salimos del taxi corriendo Avenida de la Constitución abajo hasta el famosos “Los Coloniales II”, que es la segunda parte de Los Coloniales que hay en la Plaza de San Pedro.

Como se aprecia en la foto nos encontramos el sitio abierto peeeeero ¡la cocina estaba cerrada! Salimos en estampida justo al otro lado de la calle a ver si pillábamos “Los 100 Montaditos” disponible. De primeras nos encontramos a Abe, al que hacía mucho que no veíamos. Él mismo fué amablemente a preguntar a la cocina peeeeero ¡estaba cerrada!. Hundidos en la miseria hicimos un último intento por cenar dignamente corriendo hasta el Pans & Company que hay en los Jardines del Cristina… ¡cerrado!. Todo era inútil, nos rendimos a la evidencia y con la cabeza gacha tuvimos que cenar unos menús mcdonald’s. El primer objetivo había sido un auténtico fracaso.

Después de cenar Eli y Jony se hicieron las fotos de rigor en la Torre del Oro, Plaza de la Maestranza, con Curro Romero y esas cositas. Dejamos el río a un lado cuando llegamos a Reyes Católicos encaminados hacia la Alameda. La primera semifinal de Eurovisión estaba por acabar y teníamos una cita en El Egoísta con Lázaro (es nombre artístico), la Perroja (estrella del cante estadounidense) y amigos.
Cuando llegamos al local, tras un largo paseo turístico por muchos sitios que merece la pena ver en Sevilla, estaba a reventar. No se cabía ni de pie. Intentamos pedir unas copas apretujados hasta que aparecieron como ángeles salvadores Jose (alias el neoyorkino) y un amigo suyo. Yo os cuento, resulta que en el fondo del local se celebraba un cumpleaños y el amigo de Jose estaba invitado… Así que como no estaban ocupando una zona de mesas con sillones de aspecto muy cómodo, nos dejó pasar. La cumpleañera era una chica muy muy salá que lo primero que nos dijo es “vale, pero no os invito a nada”. Al final si nos invitó, nos pusieron un cordón rojo alrededor de nuestra zona VIP y nos pegamos unas buenas risas.

Así que el local seguía petado y nosotros estirados en el cómodo sofá y con zona exclusiva. En esto llegó la tropa que estaba viendo Eurovisión. “Alaska se ha teñido de negro”, un mito caía para mí para volverse a levantar semanas después… Con todos muertos de sueño decidimos dar de madrugada por concluída la jornada. Volvimos a casa, Jony y Eli terminaron de acondicionar su camita y todos caímos como plomos por el cansancio…

CONTINUARÁ

¿Desea saber más?

En el capítulo de mañana nuestros protagonistas comerán pescaíto frito, beberán vino de naranja, visitarán zonas monumentales de Sevilla y, por fin, conoceremos a Xavi y Miriam.

También tendrá lugar un episodio desconcertante, misterioso. Aquí un adelanto: http://www.youtube.com/watch?v=KA-WH9vVyo8

In my own write

octubre 21, 2008

[Extracto de In my own write. Advertencia: Debe ser leído mientras se escucha la canción para ser entendido al 100%. Si gusta, subiré más extractos musicados]

Había que tomar una decisión pronto, así que Mónica convocó al comité de sabios. Tomaron asiento en las tres tribunas que rodeaban su pequeña figura. Tendría unos ocho o nueve años, el pelo castaño, interminable, recogido solo en parte mientras el resto caía sobre su espalda. De estatura normal para su edad, tenía los ojos negros y tristes. Por lo demás, su aspecto y su cara eran totalmente normales, sin nada que horrorizara pero tampoco nada que la hiciera destacar de las demás. La sala esta vez estaba abarrotada, no cabía ni un alfiler, y es que el tema lo merecía. La niña comenzó a parlotear, intentado convencer a los presentes de su decisión. Los sabios la miraban incrédulos, no entendían la naturaleza de su petición y negaban todo el tiempo con la cabeza mientras permanecían en silencio.

“He decidido sacrificar mi inteligencia para ser más guapa”

Algunos sabios ahogaron un grito de indignación tapando su boca con las capas. Debajo de su murmullo se alcanzaba a oír unas risas chillonas y maliciosas. Nadie sabía de dónde procedían esas risas pero antes de que algún sabio lo pudiera indagar, Mónica siguió hablando:

“Dicen que soy una empollona, dicen que soy muy lista. Yo no hago nada, me gusta leer los libros del colegio pero odio hacer los deberes. ¿Por qué me tratan como si fuera distinta a ellas? ¿Por qué solo quieren jugar conmigo los chicos?. Si fuera guapa como ellas, me aceptarían. A mí me gusta jugar a detectives con mis amigos, ser la “cabeza de sangre”… Pero a veces son un poco brutos. Si sacara peores notas, ellas me aceptarían.”

Uno de los sabios no pudo callar por más tiempo, se levantó y comenzó a vociferar. Le siguieron unos veinte más. Mónica no podía oír lo que decían, hablaban demasiado fuerte y todos a la vez. Pero tenía claro que desaprobaban su decisión. Volvieron las risas chillonas. Y cuanto más fuerte se escuchaban, más gritaban los sabios. Ya estaban todos de pie en sus tribunas, parecían muy enfadados. Mónica se sentó cogiéndose las rodillas. Lloraba y lloraba sin saber muy bien por qué lo hacía. Seguiría siendo una niña normal, que no destacara por su belleza pero sí por tener solo amigos y sacar buenas notas. El caso es que pensar en ello no la hacía sentir desgraciada.

Entonces una voz de mujer irrumpió en la sala, acalló las insoportables risas e incluso los gritos de los sabios. “¡Mónica!, ¡Mónica!” la llamaba. De pronto todo se desvaneció en una súbita nube de humo. En lo que tardó en parpadear la niña desaparecieron las tribunas junto con los sabios y ella estaba agarrando sus rodillas sobre la cama. Seguía llorando, y seguía sin saber por qué lloraba. Volvía a sentirse sola, desamparada. Sentía que su mundo se había derrumbado por completo. Como si fuera una de esas construcciones de cristal que los Fraguel disfrutaban destrozando mientras que los Curri se afanaban por volver a levantar. Esta vez no habían quedado ni los cimientos y los Curri miraban desolados sin saber por dónde empezar.

Comprendió que había vuelto a su habitación, a la realidad. Y, probablemente, esa era la peor noticia que podía recibir en ese momento.

In my own write

octubre 21, 2008

[Extracto de In my own write. Advertencia: Debe ser leído mientras se escucha la canción para ser entendido al 100%. Si gusta, subiré más extractos musicados]

Había que tomar una decisión pronto, así que Mónica convocó al comité de sabios. Tomaron asiento en las tres tribunas que rodeaban su pequeña figura. Tendría unos ocho o nueve años, el pelo castaño, interminable, recogido solo en parte mientras el resto caía sobre su espalda. De estatura normal para su edad, tenía los ojos negros y tristes. Por lo demás, su aspecto y su cara eran totalmente normales, sin nada que horrorizara pero tampoco nada que la hiciera destacar de las demás. La sala esta vez estaba abarrotada, no cabía ni un alfiler, y es que el tema lo merecía. La niña comenzó a parlotear, intentado convencer a los presentes de su decisión. Los sabios la miraban incrédulos, no entendían la naturaleza de su petición y negaban todo el tiempo con la cabeza mientras permanecían en silencio.

“He decidido sacrificar mi inteligencia para ser más guapa”

Algunos sabios ahogaron un grito de indignación tapando su boca con las capas. Debajo de su murmullo se alcanzaba a oír unas risas chillonas y maliciosas. Nadie sabía de dónde procedían esas risas pero antes de que algún sabio lo pudiera indagar, Mónica siguió hablando:

“Dicen que soy una empollona, dicen que soy muy lista. Yo no hago nada, me gusta leer los libros del colegio pero odio hacer los deberes. ¿Por qué me tratan como si fuera distinta a ellas? ¿Por qué solo quieren jugar conmigo los chicos?. Si fuera guapa como ellas, me aceptarían. A mí me gusta jugar a detectives con mis amigos, ser la “cabeza de sangre”… Pero a veces son un poco brutos. Si sacara peores notas, ellas me aceptarían.”

Uno de los sabios no pudo callar por más tiempo, se levantó y comenzó a vociferar. Le siguieron unos veinte más. Mónica no podía oír lo que decían, hablaban demasiado fuerte y todos a la vez. Pero tenía claro que desaprobaban su decisión. Volvieron las risas chillonas. Y cuanto más fuerte se escuchaban, más gritaban los sabios. Ya estaban todos de pie en sus tribunas, parecían muy enfadados. Mónica se sentó cogiéndose las rodillas. Lloraba y lloraba sin saber muy bien por qué lo hacía. Seguiría siendo una niña normal, que no destacara por su belleza pero sí por tener solo amigos y sacar buenas notas. El caso es que pensar en ello no la hacía sentir desgraciada.

Entonces una voz de mujer irrumpió en la sala, acalló las insoportables risas e incluso los gritos de los sabios. “¡Mónica!, ¡Mónica!” la llamaba. De pronto todo se desvaneció en una súbita nube de humo. En lo que tardó en parpadear la niña desaparecieron las tribunas junto con los sabios y ella estaba agarrando sus rodillas sobre la cama. Seguía llorando, y seguía sin saber por qué lloraba. Volvía a sentirse sola, desamparada. Sentía que su mundo se había derrumbado por completo. Como si fuera una de esas construcciones de cristal que los Fraguel disfrutaban destrozando mientras que los Curri se afanaban por volver a levantar. Esta vez no habían quedado ni los cimientos y los Curri miraban desolados sin saber por dónde empezar.

Comprendió que había vuelto a su habitación, a la realidad. Y, probablemente, esa era la peor noticia que podía recibir en ese momento.

Yo mí mío

octubre 10, 2008

Montada en el bus bajo un cielo gris, tan gris como imagino el de Londres en verano.. Tan gris, que no entiendo cómo puedo estar ahogando lágrimas… de felicidad. Me siento llena, completa, pletórica. Tanto, que me asusta. Vivo la vida que siempre quise vivir, sin preocuparme por el mañana porque el hoy es perfecto. Incluso he descubierto que ya no necesito fuerza de voluntad pues me hace tan feliz madrugar que ni me lo planteo.

Ahora entiendo por qué no he podido ser tan dichosa hasta este momento de mi vida. Hasta qué punto me he boicoteado o, mejor dicho, me ha boicoteado la puta depresión. Me he perdonado. Ésa es la clave. Y lo he hecho de corazón, no con medias tintas. Lo he hecho con el convencimiento de que quiero seguir siendo yo. No me avergüenzo de mis caídas, ni rememoro mis éxitos. No necesito la aprobación de nadie, ni tengo miedo ya a defraudarles. Hoy por fin puedo gritar que me quiero, que quiero a la Marta que he sido estos 27 años y que no tengo miedo de cómo será la que venga.


En absoluto me pesa el camino que me ha llevado hasta aquí. Los años de enfermedad, el terror de mi infancia, mi huída adolescente… Me he reconciliado con todo ello, he perdonado y he aprendido. Viéndolo en perspectiva sé que he sido valiente, que no me he rendido aunque no viera el final de la agonía porque hace tiempo descubrí que nunca llueve para siempre y que cuanto más tiempo sufres y más profundamente mucho más hermoso es el arco iris que ves tras la tormenta.

Por eso no debo juzgarme si tengo la edad que tengo y no estoy mas que en cuarto de carrera. ¿Qué importa si no es lo habitual? ¿Qué más dará que haya quien piense que he desperdiciado muchos años de mi vida? Yo misma lo pensaba, lo reconozco. Incluso durante mucho tiempo lo seguía pensando aunque me lo negara hasta a mí misma, como si por mucho repetirlo se fuera a convertir en realidad. Hasta que, por fin, pasó. Y entonces no me di cuenta porque ya no tenía importancia.

Yo mí mío

octubre 10, 2008

Montada en el bus bajo un cielo gris, tan gris como imagino el de Londres en verano.. Tan gris, que no entiendo cómo puedo estar ahogando lágrimas… de felicidad. Me siento llena, completa, pletórica. Tanto, que me asusta. Vivo la vida que siempre quise vivir, sin preocuparme por el mañana porque el hoy es perfecto. Incluso he descubierto que ya no necesito fuerza de voluntad pues me hace tan feliz madrugar que ni me lo planteo.

Ahora entiendo por qué no he podido ser tan dichosa hasta este momento de mi vida. Hasta qué punto me he boicoteado o, mejor dicho, me ha boicoteado la puta depresión. Me he perdonado. Ésa es la clave. Y lo he hecho de corazón, no con medias tintas. Lo he hecho con el convencimiento de que quiero seguir siendo yo. No me avergüenzo de mis caídas, ni rememoro mis éxitos. No necesito la aprobación de nadie, ni tengo miedo ya a defraudarles. Hoy por fin puedo gritar que me quiero, que quiero a la Marta que he sido estos 27 años y que no tengo miedo de cómo será la que venga.


En absoluto me pesa el camino que me ha llevado hasta aquí. Los años de enfermedad, el terror de mi infancia, mi huída adolescente… Me he reconciliado con todo ello, he perdonado y he aprendido. Viéndolo en perspectiva sé que he sido valiente, que no me he rendido aunque no viera el final de la agonía porque hace tiempo descubrí que nunca llueve para siempre y que cuanto más tiempo sufres y más profundamente mucho más hermoso es el arco iris que ves tras la tormenta.

Por eso no debo juzgarme si tengo la edad que tengo y no estoy mas que en cuarto de carrera. ¿Qué importa si no es lo habitual? ¿Qué más dará que haya quien piense que he desperdiciado muchos años de mi vida? Yo misma lo pensaba, lo reconozco. Incluso durante mucho tiempo lo seguía pensando aunque me lo negara hasta a mí misma, como si por mucho repetirlo se fuera a convertir en realidad. Hasta que, por fin, pasó. Y entonces no me di cuenta porque ya no tenía importancia.

Una década juntos

agosto 13, 2008
[Cada link de este post es una canción que ha sido importante para nosotros a lo largo de estos años. He querido compartir al ser un día especial la particular Banda Sonora de nuestra vida, así que el texto se entiende mejor escuchando las canciones.]

Si hace diez años, tal día como hoy, alguien llega a decirme que estaría aquí escribiendo esto… probablemente me hubiera reído muchísimo y seguro que no le hubiera creído. Recuerdo perfectamente cómo te conocí, mientras en clase de 2º de BUP pasaban lista y los dos nos levantamos a la vez descubriendo que teníamos los mismos apellidos. Después de eso nos vimos muchas veces, llegamos a ser amigos de los de verdad. De ésos que sabes que no saldrán corriendo al menor problema.

¿Te acuerdas de cuando con una excusa conseguiste que me levantaran un castigo? Cual caballero andante bajo la torre en la que está cautiva la princesa, como el auténtico Sant Jordi que había buscado en todos hasta entonces y luego comprendí que solo podías ser tú. Poco a poco nos fuimos enamorando pero no lo sabíamos, para mí eras inalcanzable. Un chico con una honestidad férrea, demasiado sincero y maduro para fijarse en mí.

Así que dimos tumbos hasta que dejaste de verme como una amiga. Recuerdo que aquel día te llamé como muchas veces, para quedar todos por la tarde. Esperaba, como siempre, que respondieras con monosílabos. Pero entonces comenzaste a sacar temas de conversación que no venían a cuento. Supe al momento que algo había cambiado. Así comenzó uno de los mejores veranos de nuestra vida, lleno de cine, risas, buscar bancos a la sombra los viernes por la mañana cuando me recogías en la academia y tardes de paseos al salir de la piscina.

Llegó aquel jueves 13 y yo no hubiera imaginado lo que iba a ocurrir. “La fuerza del destino” hizo que todo saliera como salió y desde entonces fuimos “Tú y yo”, conseguimos ver Godzilla y nos levantamos a la mañana siguiente pellizcándonos por si aquello era un sueño.

Desde entonces hasta ahora han cambiado muchas cosas. Hemos levantado poco a poco, solos y con mucho sudor y lágrimas nuestro hogar. Juntos, aunque nos haya costado cientos de riñas. Tenemos un pequeño miembro más en nuestra pequeña familia, Chewbacca. Hemos cruzado tempestades, mares revueltos, hemos subido escarpadas montañas… y todo ello con la certeza de que mientras haya amor no hay nada imposible.

Miro atrás y no añoro las horas que hemos pasado mirando nuestro lago, aquel lago en el que hace muchos años tu viste a unas niñas con su abuelo tirando pan duro a los peces sin saber que una de esas niñas estaría en tu vida. Podría contar mil anécdotas que seguro te avergonzarían, pero no lo voy a hacer porque son solo tuyas y mías. Pero, como digo, no tengo nostalgia de todos esos momentos porque se me hace un nudo en la garganta de emoción al pensar en los que quedan por llegar. Es por tí que tengo ilusión porque amanezca todos los días y verte a mi lado, a veces ni creo la suerte que tengo por ello.

¿Te acuerdas que en BUP, el año en que nos conocimos, estaba en el taller de literatura? Elena, la profesora, nos pidió que eligiéramos la canción de amor con la que más identificados nos sintiéramos y no tuve duda. Entonces no creí que encontraría un amor del que poder decir “Vivimos siempre juntos y moriremos juntos”, para que veas.

En fin, qué mejor homenaje que dedicarte nuestra canción, esa que cada vez que la escuchamos se nos eriza la piel y pasan por nuestra mente lo maravilloso que ha sido estar juntos. Como dice la canción: “No quiero cerrar los ojos, no quiero quedarme dormido porque te echaré de menos y no quiero perderme nada”

Gracias por enseñarme lo que, realmente, significa querer a otra persona. La Marta de hace 10 años estaría orgullosa de nosotros.

¡FELIZ MIÉRCOLES PARA TODOS!

Una década juntos

agosto 13, 2008
[Cada link de este post es una canción que ha sido importante para nosotros a lo largo de estos años. He querido compartir al ser un día especial la particular Banda Sonora de nuestra vida, así que el texto se entiende mejor escuchando las canciones.]

Si hace diez años, tal día como hoy, alguien llega a decirme que estaría aquí escribiendo esto… probablemente me hubiera reído muchísimo y seguro que no le hubiera creído. Recuerdo perfectamente cómo te conocí, mientras en clase de 2º de BUP pasaban lista y los dos nos levantamos a la vez descubriendo que teníamos los mismos apellidos. Después de eso nos vimos muchas veces, llegamos a ser amigos de los de verdad. De ésos que sabes que no saldrán corriendo al menor problema.

¿Te acuerdas de cuando con una excusa conseguiste que me levantaran un castigo? Cual caballero andante bajo la torre en la que está cautiva la princesa, como el auténtico Sant Jordi que había buscado en todos hasta entonces y luego comprendí que solo podías ser tú. Poco a poco nos fuimos enamorando pero no lo sabíamos, para mí eras inalcanzable. Un chico con una honestidad férrea, demasiado sincero y maduro para fijarse en mí.

Así que dimos tumbos hasta que dejaste de verme como una amiga. Recuerdo que aquel día te llamé como muchas veces, para quedar todos por la tarde. Esperaba, como siempre, que respondieras con monosílabos. Pero entonces comenzaste a sacar temas de conversación que no venían a cuento. Supe al momento que algo había cambiado. Así comenzó uno de los mejores veranos de nuestra vida, lleno de cine, risas, buscar bancos a la sombra los viernes por la mañana cuando me recogías en la academia y tardes de paseos al salir de la piscina.

Llegó aquel jueves 13 y yo no hubiera imaginado lo que iba a ocurrir. “La fuerza del destino” hizo que todo saliera como salió y desde entonces fuimos “Tú y yo”, conseguimos ver Godzilla y nos levantamos a la mañana siguiente pellizcándonos por si aquello era un sueño.

Desde entonces hasta ahora han cambiado muchas cosas. Hemos levantado poco a poco, solos y con mucho sudor y lágrimas nuestro hogar. Juntos, aunque nos haya costado cientos de riñas. Tenemos un pequeño miembro más en nuestra pequeña familia, Chewbacca. Hemos cruzado tempestades, mares revueltos, hemos subido escarpadas montañas… y todo ello con la certeza de que mientras haya amor no hay nada imposible.

Miro atrás y no añoro las horas que hemos pasado mirando nuestro lago, aquel lago en el que hace muchos años tu viste a unas niñas con su abuelo tirando pan duro a los peces sin saber que una de esas niñas estaría en tu vida. Podría contar mil anécdotas que seguro te avergonzarían, pero no lo voy a hacer porque son solo tuyas y mías. Pero, como digo, no tengo nostalgia de todos esos momentos porque se me hace un nudo en la garganta de emoción al pensar en los que quedan por llegar. Es por tí que tengo ilusión porque amanezca todos los días y verte a mi lado, a veces ni creo la suerte que tengo por ello.

¿Te acuerdas que en BUP, el año en que nos conocimos, estaba en el taller de literatura? Elena, la profesora, nos pidió que eligiéramos la canción de amor con la que más identificados nos sintiéramos y no tuve duda. Entonces no creí que encontraría un amor del que poder decir “Vivimos siempre juntos y moriremos juntos”, para que veas.

En fin, qué mejor homenaje que dedicarte nuestra canción, esa que cada vez que la escuchamos se nos eriza la piel y pasan por nuestra mente lo maravilloso que ha sido estar juntos. Como dice la canción: “No quiero cerrar los ojos, no quiero quedarme dormido porque te echaré de menos y no quiero perderme nada”

Gracias por enseñarme lo que, realmente, significa querer a otra persona. La Marta de hace 10 años estaría orgullosa de nosotros.

¡FELIZ MIÉRCOLES PARA TODOS!

I read the news today, oh boy!

mayo 1, 2008
Con la primavera que la sangre altera, también me suelo alterar yo. Primero porque la alergia me está matando. Este año me ha atacado en lo más preciado, la garganta. Y digo lo más preciado porque trabajo con la voz y estoy estudiando para seguir trabajando con la voz muchos años, así que no me puedo permitir perderla tan pronto. Por tanto estoy de médicos, pruebas y especialistas para ver si consigo darle solución al hecho de que mi garganta parece más un colador que otra cosa.

Por otro lado me tiene alterada la proximidad de los exámenes. Porque me estoy poniendo a estudiar estos días, ando inmersa con unos compañeros en un reportaje al que me gustaría prestar todo el tiempo del mundo y más tranquilamente… Y pienso, ¿me dará tiempo de todo? Espero que sí.


Si por si esto pareciera poco ando de obras. Pero, por suerte, cibernéticas. Estamos preparando lo que será la nueva web que albergará este blog. Aún no sé muy bien cómo lo haré, me estoy asesorando por expertos que me están aconsejando y prácticamente haciendo lo que será el nuevo sitio. Por el momento no puedo dar muchos más datos porque está todo en fase embrionaria, solo decir que tengo muchas ilusiones puestas y que cuento con un gran diseñador de páginas web que está haciendo un trabajo increíble. Espero poder invitaros pronto a ver aunque sea una primera versión del tema.

Y sigo aumentando la sección de relatos. Esta vez he empezado a subir con el título genérico de “Cuaderno de notas” todas esas cosas que escribo en la libreta que llevo siempre encima: Ideas, frases, canciones, textos… Todo original. Algunas de esas cosas terminarán desembocando en algo más pero otras se quedarán solo en eso, por lo que he decidido compartirlas con vosotros.


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